La mejor buscadora de oro negro – XL Semanal

 

El jabalí es el aliado ideal para la caza de la trufa, pero su tozudez complica su adiestramiento. Sin embargo, en Pina de Montalgrao, un pueblo de 90 habitantes en Castellón, vive Serafín Izquierdo Salvador, quien desde hace 12 años cría y adiestra jabalíes sirviéndose de la capacidad natural de éstos para hallar trufas, ese preciado hongo hipogeo –que vive bajo el suelo– que, para reproducirse, necesita que alguien lo desentierre y esparza sus esporas. Con ese fin, durante su ciclo reproductivo, la trufa ha logrado evolutivamente emitir un aroma que imita las hormonas sexuales del jabalí logrando que éste, al detectarlo, se abalance, excitado, hoce el terreno, la arranque y la coma y disperse así las esporas. La dificultad para hallarlas y su consecuente escasez ha hecho de las trufas el diamante negro culinario que es. En ciertas épocas, el kilo alcanza los mil euros. Difícil saber la producción de trufa en España: empieza a ser transparente, pero su mercado es aún opaco, y muchas de sus ventas se realizan en fondas, a altas horas de la noche… Con los años, Serafín ha conseguido dominar la técnica de adiestramiento y que su leales jabalíes detecten el oro negro y acepten luego renunciar a él. Texto y foto Pablo Chacón.

Hit enter to search or ESC to close